Un comercio dedicado a la fabricación y venta de artículos de limpieza en la zona de Uriburu al 2400 fue blanco de un nuevo hecho de inseguridad. Alrededor de las 5 de la mañana de este martes, un delincuente solitario ingresó al establecimiento tras levantar una de las chapas del techo y se llevó productos de alto valor. Se trata del quinto robo que sufre la firma en los últimos meses bajo la misma modalidad.
Un "modus operandi" que se repite
El delincuente, que ya fue identificado por los propietarios como un joven del barrio, utiliza un camino preciso para concretar los atracos. Según el reporte desde el lugar del hecho, el individuo sube por la columna de una sodería lindera, accede al tapial y camina por un alero estético de la construcción hasta alcanzar el sector del galpón.
Una vez en el techo, el ladrón tantea las chapas hasta encontrar una que pueda ceder. Tras levantarla, desciende hacia el sector de producción de la química. El hartazgo de los comerciantes es total, ya que a pesar de haber instalado alambres de púa y contar con sistemas de videovigilancia, el sujeto logra evadir las medidas de seguridad.
Gateando por las góndolas
Lo que más llamó la atención de los investigadores y de los propios dueños es la agilidad del delincuente. Una vez dentro del local, y para evitar ser detectado por los sensores de movimiento o las cámaras, el hombre se desplaza gateando y realizando movimientos de "cuerpo a tierra" entre las góndolas.
En esta oportunidad, el botín consistió principalmente en los perfumes más costosos que el comercio tiene a la venta al público. En robos anteriores, el sospechoso había logrado alzarse con importantes sumas de dinero en efectivo, lo que obligó a los titulares a implementar la medida de no dejar más recaudación en las cajas registradoras durante la noche.
El reclamo de los vecinos de la zona sur
Los dueños del establecimiento, identificados como Juan Cruz y Lucas, prefirieron no brindar testimonio directo ante las cámaras por temor a represalias, dado que el delincuente es conocido en la zona. Sin embargo, manifestaron que no son las únicas víctimas en la cuadra y que el asaltante también ha atacado a otros comercios vecinos sobre la calle Pueyrredón.
Aunque el local cuenta con múltiples cámaras instaladas en los recovecos del galpón, los propietarios aseguran que el sistema de alarma no logró capturar el movimiento a tiempo. El hecho se suma a la preocupante ola de delitos que afecta a los barrios de Rosario, en la provincia de Santa Fe, donde los comerciantes deben modificar sus hábitos de trabajo y extremar recaudos para intentar proteger su mercadería.