Alambres de púa, cadenas, candados, al menos 20 cámaras y diferentes objetos son los protagonistas para intentar no ser víctimas de robo.
Carlos, un vecino de la cuadra, comentó a Telefe que es “muy difícil porque de noche vos sentís que todos los vecinos, gente grande que quedó en el barrio, atemorizada por el tema que caminan por los techos”.
Además agregó: “ahora la nueva modalidad es los fines de semanas que estan los autos estacionados, le estan bajando los vidrios y les quieren robar las cosas”.
Los medidores de la luz tuvieron que soldar las tapas para evitar diferentes tipos de robos y a los medidores de agua les colocaron alambres de púa y arena.