Desde el pasado lunes a las 8 de la mañana, vecinos de Moreno al 500, conviven con una situación crítica que afecta tanto su suministro eléctrico como su salud. La instalación de un transformador gigante sobre un camión, contratado como solución temporal ante los reiterados cortes de energía, se ha transformado en un nuevo foco de conflicto debido a los ruidos y vibraciones que genera en las viviendas linderas.
La preocupación escala de cara al fin de semana largo, ya que, según advirtieron los residentes, el contrato de la empresa tercerizada que provee el equipo vencería este miércoles a la medianoche. De no renovarse o repararse la falla de base, a una gran cantidad de familias de unas diez cuadras a la redonda podrían pasar cuatro días sin servicio eléctrico en medio de jornadas de intenso calor.
El equipo funciona como un "corazón artificial" para el barrio, pero su operatividad es inestable. Para cargar combustible, el generador debe apagarse, provocando nuevos cortes intermitentes. Mauro, un vecino cuya casa se encuentra justo frente a la unidad, relató haber sufrido aturdimiento, problemas estomacales y presión elevada.
"Llamé a urgencias y me atendió un médico, le dije los síntomas que tenía. Experimenté síntomas de aturdimiento, nervios, problemas estomacales y me dijo, "Sí, te está volviendo loco." Me dio un calmante", quien a pesar de ser una persona sana y de 36 años, debió recibir asistencia médica y medicación para calmar el malestar físico provocado por el funcionamiento constante del aparato.
Por su parte, Gabriela, otra de las afectadas, señaló que la inestabilidad del servicio obliga a los vecinos a desconectar electrodomésticos permanentemente para evitar daños por los cambios de fase. La mujer mencionó que en diciembre la EPE realizó obras con cables subterráneos y sugirió que el origen del problema actual podría estar vinculado a esos trabajos que aún no fueron resueltos de forma definitiva.
La indignación también se traslada a los costos del servicio. La vecina denunció haber recibido boletas de hasta 215.000 pesos, una cifra que contrasta con la precariedad de la prestación actual. "Merecemos tener la luz como corresponde", reclamó ante la incertidumbre de lo que ocurrirá en las próximas horas.
El área afectada abarca aproximadamente cinco cuadras por manzana, llegando a impactar en un radio de diez cuadras en total. Con la llegada del jueves, viernes y el resto del feriado, el barrio espera una respuesta oficial de las autoridades para garantizar que el camión no sea retirado sin que se haya reparado la falla estructural en la red de Santa Fe.