Un niño de 10 años debió ser atendido de urgencia en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela de Rosario tras tragarse el capuchón de una birome mientras estaba en su casa.
La jefa de guardia del hospital, Marcela Lepíscopo, detalló que el niño ingresó consciente y sin síntomas graves, aunque permaneció varias horas en observación mientras se le realizaban estudios para descartar complicaciones. Finalmente, fue dado de alta con pautas de alarma y seguimiento domiciliario.
Desde el hospital aprovecharon el caso para advertir sobre los riesgos de la ingesta de objetos en niños, situaciones que, según indicaron, forman parte de las consultas habituales en las guardias pediátricas.
La profesional explicó que los signos de alerta pueden incluir dificultades para respirar o tragar, cambios de coloración en la piel, salivación excesiva o la clásica maniobra de llevarse las manos al cuello.
Además, insistió en la importancia de la prevención dentro del hogar. En ese sentido, recomendó evitar objetos pequeños o desmontables al alcance de los chicos y optar, por ejemplo, por lapiceras retráctiles en lugar de aquellas que tienen capuchón.
Por último, la médica destacó la necesidad de que más personas realicen cursos de primeros auxilios y maniobras de RCP, ya que una intervención rápida puede ser determinante en situaciones de emergencia.