En Colombres al 1600, una vivienda perdió por completo el techo producto de las fuertes ráfagas: arrancó chapas, tirantes y parte de la mampostería. La familia que vive allí, una pareja, dos chicos y un bebé en camino, debió abandonar el lugar en plena tormenta.
Gastón, propietario de la casa, comentó que todo ocurrió alrededor de la medianoche, cuando ya estaban descansando para comenzar la jornada siguiente. El viento empezó a soplar con fuerza y, al asomarse hacia la escalera, la estructura cedió por completo. “En cuestión de dos minutos se desintegró todo”, lamentó. Las chapas desaparecieron y no quedó una en el lugar; incluso se desprendieron ladrillos y parte de un muro lateral.
La vivienda está ubicada en un sector descampado, cercano al campo y sin árboles que amortigüen las ráfagas. Según explicó, en tormentas anteriores ya habían reforzado el techo con riendas y ajustes adicionales, pero esta vez la intensidad superó cualquier previsión. La construcción tenía apenas cuatro meses y aún conservaba olor a madera nueva.
Con ayuda de familiares que viven en inmediaciones, cruzaron a la familia a una casa segura. Luego, Gastón regresó para intentar salvar herramientas de trabajo y algunos objetos personales. “El esfuerzo de juntar plata durante un año y se me fue todo en dos minutos”, expresó.
Además, el agua ingresó y dañó colchones, muebles y ropa. La cunita que habían comprado semanas atrás para el bebé quedó expuesta bajo el cielo abierto. Sin seguro contra temporales, ahora la familia necesita rehacer por completo el techo, además de reemplazar chapas y machimbres.
Para colaborar, difundieron el alias arg.país, a nombre de Peralta Gastón. También reciben donaciones de materiales de construcción, especialmente chapas. Mientras el pronóstico anuncia más lluvias en los próximos días, la urgencia es volver a cubrir la vivienda para que la familia pueda regresar lo antes posible.