El robo sufrido por una verdulería de Montevideo al 400 forzó al cese de la actividad comercial durante todo el fin de semana.
Ante la imposibilidad de estallar el vidrio, que había sido reemplazado recientemente por uno de tipo blindado tras el primer robo, los atacantes optaron por violentar y palanquear el marco inferior de la abertura. Una vez que el panel cedió por completo, ingresaron al comercio y sustrajeron una balanza electrónica, el dispositivo de cobro, dinero en efectivo, mercadería e incluso componentes de la unidad de aire acondicionado.
Augusto, el titular del comercio, relató que se enteró de lo sucedido a través de la comunicación de un vecino que notó el frente destrozado. Al llegar al lugar, se encontró con un escenario de desorden total y faltantes que, entre herramientas y dinero, superan los 400.000 pesos.
A pesar de haber invertido en cristales de alta resistencia tras el robo anterior, el dueño del local reconoció que la zona carece de iluminación adecuada durante la noche y no existen cámaras de seguridad que permitan monitorear el movimiento nocturno.