Hasta los más niños se preguntan ¿Por qué tanta maldad?. Para los vecinos que habitan los monoblocks de la zona es un retroceso en la toma del espacio público.
Un lugar que es de todos y todas gracias al empuje de comisiones vecinales, pero que estos hechos opacan.
La plaza es un espacio de conquista colectiva. Por eso nadie se explica por qué alguien querría dejar a los nenes y mesas del barrio sin hamacas.