La Escuela General Las Heras, ubicada en Buenos Aires al 4800 y conocida por haber sido el establecimiento al que asistió en su infancia Lionel Messi, volvió a ser blanco de vandalismo y robos.
Durante la noche ingresaron nuevamente delincuentes que provocaron daños en las instalaciones y se llevaron canillas, además de cortar cables de energía eléctrica. Como consecuencia, las autoridades debieron suspender por segundo día consecutivo el dictado de clases para unos 400 alumnos del nivel primario.
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El nuevo ataque se produjo 24 horas después de que la institución denunciara la sustracción de sanitarios y luminarias, junto con destrozos en baños.
La falta de agua potable, producto del robo de canillas y los daños en el sistema, impide el uso de los sanitarios y del comedor escolar, lo que torna inviable la presencia de alumnos en el establecimiento.

Docentes y personal no docente llegaron esta mañana con la expectativa de reiniciar el ciclo lectivo, pero se encontraron nuevamente con los destrozos. Manifestaron angustia y desconcierto ante una situación que no registraba antecedentes de esta magnitud ni de manera tan reiterada.
Señalaron que la escuela estaba preparada para recibir a los alumnos y que los daños no parecen responder únicamente a un robo, sino a una acción deliberada que afecta directamente el normal funcionamiento.