Vecinos de Arroyito indignados con la "batalla campal" de anoche post partido

Según los relatos no hubo heridos pero lo que más indignó fue la masa de gente que se movilizó sin importar el DNU y las restricciones.


03 may, 2021 10:32
Vecinos de Arroyito indignados con la "batalla campal" de anoche post partido | Rosario y la región
Rosario y la región: Vecinos de Arroyito indignados con la "batalla campal" de anoche post partido

Los vecinos de Arroyito aseguran que una vez terminado el partido hubo un enfrentamiento entre la policía y los simpatizantes canallas, donde se dispararon balas de goma y piedrazos. 

En el corazón del barrio, a una cuadra del estadio Rosario Central, una vecina explicó: “Hubo represión cuando finalizó el partido, me asusté bastante porque escuché tiros. Habrán pasado 5/10 minutos que se empezaron a aglomerar los hinchas y ahí hubo represión. Volvieron a avanzar los hinchas tirando piedras".

Según los relatos no hubo heridos pero lo que más indignó fue la masa de gente que se movilizó sin importar el DNU y las restricciones. En sintesis, los vecinos aseguraron que ni el accionar policial, ni los controles, estuvieron a la altura de lo ocurrido.

"Como ciudadana puedo decir que la organización del clásico fue un fracaso. Se vio en el parque Alem antes de que comience el partido, la policia mirando como se aglomeraba la gente, no han podido franarlos. La policía no estuvo a la altura. El cásico no se debería haber jugado. Hace muchos años que vivo acá y nunca hay problemas, pero en este contexto de pandemia se dan este tipo de situaciones", concluyó.

Por su parte, un hincha justificó los festejos:"Es Central. Genera eso. Van a venir siempre, no van a parar nunca a los hinchas a que vengan a festejar. Y más áun porque no se puede ir a la cancha".

"Menos mal que esta vez la policia intervino porque hoy no hay clases y pasa esto, es una vergüenza. Me preocupa que estas cosas sigan pasando y que los gobernantes miran para otro lado", destacó una vecina.

A su vez, hubo bares que decidieron cerrar sus puertas ese día por miedo a que sus clientes no respeten los protocolos y los clausuren.