La Escuela Isla Malvinas volvió a abrir sus puertas este martes con un funcionamiento habitual. La jornada comenzó con presencia policial preventiva en las inmediaciones, en el marco de un protocolo de seguridad que se activa ante hechos de gravedad.
El ingreso de los estudiantes se desarrolló sin inconvenientes, con madres y padres acompañando a sus hijos. Para el turno tarde, al que asistía la niña fallecida, está prevista una concentración de familias en la puerta del establecimiento, donde además se solicitarán explicaciones a las autoridades.
Entre hoy y mañana se llevarán a cabo reuniones por grado con participación de directivos y representantes del Ministerio de Educación, con el objetivo de informar lo ocurrido y canalizar las inquietudes de las familias.
Una madre expresó la tristeza generalizada y explicó que, tanto en la escuela como en los hogares, se busca hablar con los chicos sobre lo sucedido. También mencionó la necesidad de promover actividades más tranquilas durante los recreos, en un intento por reducir riesgos.
El hecho que derivó en la muerte de la menor aún es materia de investigación. La situación abrió interrogantes sobre las condiciones edilicias y la supervisión durante los recreos, temas que comenzaron a ser discutidos por la comunidad educativa.