Charles Osborne es conocido como el hombre con el hipo más prolongado del mundo, un caso documentado por Guinness World Records. Nació el 2 de abril de 1894 en Anthon, Iowa, Estados Unidos, y llevaba una vida común hasta 1922, cuando un accidente cambió su historia para siempre.
Mientras trabajaba en una granja colgando un cerdo para sacrificarlo, Osborne sufrió una caída que provocó el inicio de un hipo constante. Lo que parecía un episodio temporal se convirtió en un reflejo involuntario que duró 68 años, hasta 1990, apenas un año antes de su muerte en 1991.
Durante ese tiempo, el hipo se repetía hasta 40 veces por minuto, sumando cientos de millones de espasmos a lo largo de su vida. A pesar de esta condición, Osborne llevó una vida relativamente normal: se casó en dos ocasiones, tuvo ocho hijos y continuó trabajando como granjero y vendedor de maquinaria agrícola.
Los médicos que estudiaron su caso sugirieron que la causa podría estar relacionada con un daño en el tronco cerebral o en el diafragma ocasionado por la caída, lo que alteró los mecanismos que inhiben el reflejo del hipo. Aunque se intentaron diversos tratamientos, ninguno logró detener el episodio crónico.
Hasta hoy, su récord sigue vigente en Guinness World Records y continúa siendo un ejemplo extraordinario de cómo ciertas condiciones físicas extremas pueden coexistir con una vida funcional y activa.