El fallecimiento de un hombre tras una picadura de insecto en Granadero Baigorria reabrió el debate sobre cómo actuar ante la presencia de abejas y avispas en ámbitos urbanos. El caso volvió a poner en agenda la importancia de dar aviso a las autoridades especializadas y evitar maniobras caseras que pueden agravar el riesgo.
En paralelo, en las últimas horas se conoció la situación de una familia que detectó un panal de avispas en la fachada de su vivienda, lo que generó preocupación en el barrio y motivó la intervención de la Oficina de Control de Vectores.
Desde esa área municipal, Carlos Tasinato explicó que no es una situación extraordinaria, sino que se trata de la misma población de abejas y avispas que aparece todos los años. Además, aclaró que durante el otoño suelen aumentar los reclamos porque la caída de las hojas deja los panales más expuestos y visibles.
El especialista remarcó que, si bien las abejas pueden mostrarse más territoriales, las avispas representan un mayor peligro ya que pueden picar en reiteradas oportunidades, a diferencia de la abeja, que pierde el aguijón tras la picadura. Además, advirtió que muchas personas desconocen que son alérgicas.
Según Tasinato, las altas temperaturas prolongan el período de actividad diaria de estos insectos y pueden volverlos más agresivos, aumentando las probabilidades de incidentes.
Ante la detección de un panal, la recomendación es no intentar retirarlo ni manipularlo. Cualquier acción que altere o irrite a los insectos puede provocar ataques. La indicación es dar aviso inmediato a la Oficina de Control de Vectores para que personal capacitado evalúe la situación y actúe de manera segura.