Los delincuentes ingresaron al local alrededor de las 7.30 de la tarde y amenazaron a los empleados con una tumbera. Se llevaron lo recaudado de las cajas y un pote de helado. En el momento del asalto no había clientes dentro del local.
Hace dos meses, el mismo local sufrió otro robo. Comerciantes del barrio aseguran que son cada vez más frecuentes las entraderas, a pesar de la instalación de medidas de seguridad como cámaras y rejas.
17/5/2018