Un hombre que circulaba en moto se detuvo frente al domicilio, descendió del vehículo y llamó a la puerta violentamente. Cuando la propietaria contestó desde adentro, abrió fuego salvajemente.
Sobre le portón quedaron las marcas de ocho proyectiles, algunos de los cuales pasaron hacia adentro, donde la mujer se encontraba junto a sus hijos y sobrinos.
La víctima manifestó su profundo temor y desconcierto por lo sucedido y asegura que el atacante -que "disparó a matar", dijo- debió confundir el objetivo, ya que no comprende el por qué de la agresión.