El histórico sable corvo de José de San Martín inició hoy un camino cargado de mística. Minutos antes de las nueve de la mañana, la pieza original fue retirada del Museo Histórico Nacional, en Parque Lezama, para comenzar su traslado hacia la ciudad de San Lorenzo. Allí, donde los Granaderos tuvieron su bautismo de fuego, el arma quedará bajo la custodia permanente del Regimiento que el propio General fundó.
El acto central está previsto para las 19 en el Parque Histórico Campo de la Gloria. El evento contará con la presencia del presidente Javier Milei, el gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Leonardo Raimundo. Se espera un clima de profundo respeto y emoción, en un escenario que representa uno de los hitos más importantes de la gesta sanmartiniana.
Mientras el original viaja bajo un fuerte operativo de seguridad, en el Museo porteño quedará una réplica para quienes deseen visitarla. El sable, donado originalmente por Manuela Rosas a fines del siglo XIX, no es solo un objeto de metal; es una reliquia que carga con el peso de la independencia y la identidad argentina.
Su historia, sin embargo, no estuvo exenta de sobresaltos. Durante la década del 60, el sable fue protagonista de episodios de tensión cuando fue robado en dos oportunidades por la Resistencia Peronista. Esos hechos terminaron de forjar su carácter de objeto sagrado, cruzado por la política y el sentimiento popular de todo un país.
Hoy, el sable vuelve al lugar donde la historia se hizo cuerpo. Con este traslado, se busca no solo reforzar la seguridad de la pieza, sino también resaltar su valor patrimonial en manos de sus custodios naturales: los Granaderos a Caballo.