Siete impactos de bala (cinco en la pared y dos sobre un vidrio) quedaron marcados en la fachada del taller ubicado en Avellaneda al 2100.
El lugar permanecía esta mañana a puertas cerradas, y nadie se hizo presente luego de que se perpetrara el violento ataque.
Los vecinos aseguran que este tipo de situaciones no son frecuentes en la zona y se mostraron sorprendidos por lo ocurrido.