Una pañalera de larga trayectoria en el barrio fue blanco de un robo durante la madrugada del jueves en la zona de San Juan al 1800, cuando un delincuente rompió el vidrio de la puerta de ingreso y accedió al interior del local.
Según relataron vecinos, el ingreso se produjo luego de varios golpes con baldosas hasta lograr abrir un hueco lo suficientemente grande para entrar. Una vez adentro, el ladrón se dirigió directamente a la caja registradora, de donde sustrajo $450.000 destinados a un proveedor.
La dueña del comercio, Alicia, se enteró de lo ocurrido recién cerca de las nueve de la mañana, cuando vecinos le avisaron que el local tenía el vidrio destrozado. Al llegar, encontró el interior revuelto y notó el faltante de mercadería exhibida en la vidriera: mochilas grandes, medias, llaveros y algunos artículos pequeños que fueron cargados dentro de las propias mochilas robadas.
El comercio funciona desde hace seis años en la zona y nunca había sufrido un hecho de estas características. Con ironía y resignación, la comerciante resumió la situación con una sola palabra: “debutamos”.
Tras el episodio, la dueña adelantó que evalúa reforzar la seguridad con una reja interior y la instalación de cámaras de vigilancia para evitar nuevos hechos delictivos.