Calle San Luis aguarda el inicio de clases para reactivar el consumo

El emblemático corredor comercial transita febrero con una paradoja: hay stock y mayor oferta de productos importados a precios competitivos, pero la demanda no despega. Los comerciantes absorben costos crecientes descapitalizándose para evitar bajar las persianas. 


11 feb, 2026 19:07
Calle San Luis aguarda el inicio de clases para reactivar el consumo | Rosario y la región
Rosario y la región: Calle San Luis aguarda el inicio de clases para reactivar el consumo
En el corazón mayorista y minorista de la ciudad, la Calle San Luis ofrece hoy una postal contradictoria. Las vidrieras lucen abastecidas y la variedad de productos es mayor que en años anteriores, pero el movimiento de clientes es escaso. El centro comercial a cielo abierto atraviesa el tramo final del verano con la expectativa puesta en una única meta: que el inicio del ciclo lectivo funcione como el motor de arranque para las ventas.
Miguel Rucco, referente del sector, trazó un diagnóstico claro de la situación actual: "Mercadería tenemos: nacional, importada, la que sea. Pero no hay demanda".
 
Más oferta, mismo bolsillo

A diferencia de temporadas pasadas marcadas por la escasez, este año los depósitos están llenos. Según explican desde el paseo comercial, la flexibilización en el comercio exterior ha modificado la composición del stock. "Nuestros proveedores habituales siguen, pero mutaron; aparecieron muchos nuevos importadores", detalló Rucco.

Esta afluencia de productos extranjeros ha generado precios que los comerciantes definen como "buenos" y "competitivos". Sin embargo, la ecuación económica se traba del lado del mostrador: el consumidor no valida la oferta.

Factores estacionales, como las vacaciones y el calor, siempre merman la actividad en enero y febrero, pero este año el impacto se sintió con mayor crudeza. A esto se suma un calendario apretado: con feriados de Carnaval y jornadas reducidas, febrero se vuelve un mes "corto" para la facturación, pero igual de exigente en cuanto a los gastos fijos.
 
Resistir achicando stock
 
La caída en las ventas convive con un aumento sostenido de los costos operativos. Los servicios y el mantenimiento de las estructuras comerciales pesan cada vez más en la rentabilidad. Ante este escenario, la estrategia de los comerciantes de Calle San Luis ha sido defensiva.

"Los locales no cerraron, están aguantando", aseguró Rucco, aunque aclaró el costo de esa resistencia: muchos negocios se sostienen "achicando stock" o directamente descapitalizándose para cubrir los gastos corrientes. El objetivo es evitar el cierre definitivo, agudizando el ingenio y revisando los márgenes de utilidad para intentar captar al cliente.
 
La esperanza escolar

Con el verano en retirada, todas las fichas del sector están puestas en la vuelta a clases. Históricamente, Calle San Luis es el epicentro de las compras de indumentaria, calzado y accesorios escolares para las familias rosarinas.

La expectativa es que, pasados los feriados de Carnaval, la demanda estacional se despierte. "Estamos esperando que la gente se equipe y mande a los chicos al colegio", resumió el referente comercial. Mientras tanto, el corredor mantiene sus persianas arriba y sus estantes llenos, a la espera de que los compradores regresen a la calle.
 


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