El cáncer de hígado, o hepatocarcinoma, se encuentra entre los tumores más complejos de tratar. En la mayoría de los casos se desarrolla sobre un hígado ya afectado por enfermedades crónicas, como la cirrosis, lo que limita las opciones terapéuticas y reduce la eficacia de los tratamientos actuales.
En este contexto, un equipo del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT) de la Universidad Austral–CONICET, en colaboración con científicos de la Universidad de Navarra (España), publicó una revisión invitada en la revista internacional GUT, una de las más prestigiosas en gastroenterología y hepatología.
La revisión analiza la evidencia global sobre el impacto de los cambios epigenéticos —modificaciones en la expresión génica que no alteran la secuencia del ADN— en la agresividad del tumor y su resistencia a las terapias. Estos cambios son dinámicos y, en muchos casos, reversibles, lo que abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas.
“El cáncer de hígado no suele aparecer en un órgano sano. En la mayoría de los casos se desarrolla sobre un hígado con cirrosis, lo que limita mucho las opciones terapéuticas”, explica Dr. Guillermo Mazzolini, decano de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral e investigador superior del CONICET.
A diferencia de otros enfoques que buscan mutaciones genéticas específicas, la epigenética estudia cómo las células tumorales se reprograman para adaptarse, volverse más agresivas y evadir tratamientos. Según el Dr. Juan Miguel Bayo Fina, investigador adjunto del IIMT, “los epi-fármacos no reemplazan los tratamientos actuales, sino que pueden complementarlos, haciendo que terapias como la inmunoterapia sean más efectivas”.
La revisión no presenta un descubrimiento aislado, sino que organiza y conecta evidencia internacional, permitiendo identificar qué estrategias han mostrado resultados prometedores y cuáles requieren más investigación. Entre las más destacadas se encuentran las terapias epigenéticas o “epi-fármacos”, que aún se encuentran en etapas tempranas de evaluación clínica, pero podrían mejorar la respuesta del tumor a tratamientos existentes.
El trabajo del IIMT se desarrolla en colaboración con el Hospital Universitario Austral y centros de investigación en Europa y Estados Unidos, y reúne médicos, biólogos, bioquímicos y biotecnólogos con un enfoque traslacional, buscando que el conocimiento científico tenga impacto clínico real.
Publicar en GUT representa un reconocimiento internacional para la investigación argentina y resalta la contribución local a la agenda global de la ciencia en salud. Según Mazzolini, el objetivo final de cada proyecto es generar beneficios concretos para los pacientes, especialmente en enfermedades tan complejas y heterogéneas como el hepatocarcinoma.