Los estafadores simulaban pertenecer a una cooperativa de trabajo y así engañaban a los vecinos con la promesa de un plan de trabajo, bolsones de comida y ayuda social.
Quienes deseaban inscribirse, tenían que pagar una primera suma de 150 pesos y entregar una fotocopia del DNI. En total, se estima que unas 500 personas -mayormente de barrios carenciados- fueron víctimas de la sucia trama que jugó con sus necesidades y los delincuentes se alzaron con unos 60 mil pesos.
21/02/2018