El 17 de enero de 2026, una intensa nevada afectó el norte de China, cubriendo de nieve y hielo la emblemática sección de Badaling de la Gran Muralla China, una de las más visitadas por turistas nacionales e internacionales.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran a los visitantes avanzando con gran dificultad: algunos se arrastra a gatas, otros se sujetan a las barandas y varios se deslizan por las escaleras convertidas en toboganes helados. Estos videos virales reflejan el peligro que representa el hielo acumulado en los tramos empinados y estrechos de la muralla.
Si bien las autoridades locales no informaron incidentes graves, recomendaron a los turistas extremar las precauciones, dado que las bajas temperaturas y los fuertes vientos favorecen la formación de hielo en los escalones y caminos. La sección de Badaling es especialmente conocida por su pendiente pronunciada y su gran afluencia de visitantes, lo que aumenta el riesgo de accidentes durante estas condiciones climáticas extremas.
La Gran Muralla China, Patrimonio de la Humanidad y símbolo histórico de China y Asia, atrae millones de visitantes cada año. Situaciones como la registrada esta semana destacan la importancia de seguir las indicaciones oficiales y evitar recorridos durante condiciones climáticas adversas.
En ciudades cercanas, como Beijing y regiones del norte de China, se reportaron bajas temperaturas y fuertes nevadas, fenómenos que afectan tanto el turismo como la circulación vial. Este episodio recuerda la necesidad de planificar viajes considerando las condiciones meteorológicas en sitios históricos de alta montaña o con pendientes pronunciadas.