Los profesionales, en su mayoría residentes, denuncian que dentro de las bandejas con las raciones de comida que reciben a diario han encontrado gusanos, tornillos y hasta restos de uñas.
Además, aseguran que las porciones son escasas y de mala calidad, más allá de que al Estado provincial le cuesten 562 pesos cada una de las 350 viandas que se reciben a diario.