La situación es clara y por demás de compleja: para los pequeños comerciantes, el precio de costo al que les llega la mercadería es, en algunos casos, incluso mayor que el precio de venta final en los grandes supermercados.
Las listas de precios de los proveedores que recibieron la semana pasada llegan con aumentos de entre el 10 y el 20 por ciento. Un cuadro que los deja totalmente en desventaja a la hora de competir y hace peligrar su continuidad, por lo que reclaman medidas específicas para el sector.