El menor, integrante de una familia de origen ruso, sufrió una caída de varios metros mientras era transportado en una mochila especial para trekking. Como consecuencia del impacto, presentó lesiones en la cabeza y el rostro.
El operativo de emergencia se activó tras un aviso a las autoridades locales, lo que movilizó a equipos de rescate y personal sanitario. Según explicó Nelson Leal, integrante del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales, al momento en que los rescatistas llegaron al lugar el niño ya había sido trasladado por sus padres hasta una ambulancia, donde recibió las primeras atenciones médicas.
De acuerdo a lo que pudieron constatar, el bebé presentaba golpes visibles en la cabeza y el rostro, pero se encontraba consciente. También indicaron que la mochila en la que era transportado habría amortiguado parcialmente la caída, lo que pudo haber reducido las consecuencias del impacto.
El hecho ocurrió en un sendero considerado de acceso relativamente sencillo, sin restricciones para el ascenso con menores. Sin embargo, las circunstancias exactas en las que el niño cayó aún no están claras. Las autoridades iniciaron una investigación para determinar si hubo una falla en los sistemas de sujeción del equipo o algún otro factor que explique lo sucedido.