La abogada santiagueña Agustina Páez recibió este miércoles la tobillera electrónica que la Justicia brasileña ordenó colocarle en el marco de la causa por injuria racial que enfrenta en Río de Janeiro. Además, se le retuvo el pasaporte, por lo que no podrá abandonar Brasil mientras dure la investigación, informó el medio local Info Del Estero.
El abogado defensor de Páez, Sebastián Robles, calificó la medida judicial como “muy severa” y anticipó que presentará un habeas corpus para que su clienta pueda regresar a Argentina.
El conflicto se originó cuando Páez y sus amigas salían de un boliche en Río de Janeiro. Según relató la abogada, habían pagado todas las consumiciones, pero el personal del bar les indicó que, según la pulsera que tenían, figuraban consumos impagos. Las jóvenes accedieron a pagar nuevamente para poder retirarse, aunque la situación escaló debido a la actitud del personal del lugar.
En un video difundido en redes sociales, que desató el repudio público, se ve a Agustina Páez realizando gestos hacia los empleados del boliche mientras gritaba “Monos. Uh, uh, uh”. La abogada vestía un top blanco y short de jean, y los gestos fueron interpretados como racistas, generando la denuncia que ahora investiga la Justicia brasileña.
El caso continúa bajo análisis judicial y la abogada permanecerá en Brasil bajo control de la tobillera electrónica hasta que se resuelva la investigación.