Un incendio de importantes proporciones devoró por completo una humilde vivienda de Felipe Moré al 300, en la zona noroeste de la ciudad.
Su dueño, que no se encontraba en el lugar al momento de siniestro, asegura que el fuego se inició de manera intencional y que los vecinos vieron a dos adolescentes arrojar una bomba hacia el interior de la casilla.
Allí, el hombre acumulaba montículos de papeles, cartones y otros residuos que contribuyeron a la rápida propagación de las llamas.
27/06/2018