Una de cada cuatro personas en el mundo no tiene acceso a agua potable segura: la advertencia global de la Organización de las Naciones Unidas

Según la Organización de las Naciones Unidas, una de cada cuatro personas en el mundo carece de agua potable segura. El organismo advierte que, de no cambiar los hábitos actuales, la demanda global podría aumentar hasta un 50% en las próximas décadas.


30 mar, 2026 19:04
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El acceso al agua potable segura se ha convertido en una de las principales preocupaciones a nivel global. De acuerdo con datos difundidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una de cada cuatro personas en el mundo no cuenta con agua segura para consumo, una situación que impacta directamente en la salud y la calidad de vida de millones de personas.

El organismo internacional también advierte que, si no se modifican los patrones actuales de consumo y gestión, la demanda mundial de agua podría crecer hasta un 50% en las próximas décadas, impulsada principalmente por el crecimiento poblacional y el desarrollo económico.

A nivel global, la agricultura es el sector que más agua consume, representando aproximadamente el 70% del uso de agua dulce. En menor medida, le siguen el sector industrial con un 22% y el uso doméstico con un 8%, aunque todos contribuyen a la presión sobre el recurso.

“La escasez y la contaminación del agua ya se observan en diferentes partes del mundo, afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables”, explicó la especialista Martha Bargiela, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. Según detalló, el impacto no es uniforme y hay regiones que requieren respuestas urgentes.

En la misma línea, el decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, Alejo Pérez Carrera, advirtió que la mala gestión de efluentes industriales, agropecuarios y domiciliarios deteriora la calidad del agua, afectando tanto a las personas como a los ecosistemas.

Este deterioro puede generar consecuencias ambientales graves, como la eutrofización de cuerpos de agua, un proceso que reduce el oxígeno disponible y provoca mortandad de peces y otras especies acuáticas.

Los principales contaminantes del agua

Entre los factores que más afectan la calidad del agua se encuentran:

  • Bacterias, virus y parásitos, responsables de enfermedades.
  • Fertilizantes y pesticidas utilizados en la actividad agrícola.
  • Metales pesados y sustancias químicas industriales.
  • Plásticos y residuos sólidos.
  • Desechos fecales provenientes de sistemas sanitarios deficientes.
  • Sustancias radiactivas, en casos específicos.

Uno de los contaminantes más relevantes a nivel global es el arsénico, presente de forma natural en aguas subterráneas en distintas regiones del mundo.

En Argentina, especialmente en la llanura chaco-pampeana, su presencia está asociada a procesos geológicos vinculados a cenizas volcánicas de la cordillera de los Andes, lo que representa un desafío adicional para el acceso a agua segura.

Además, compuestos como nitratos y nitritos, provenientes de fertilizantes, residuos industriales y materia orgánica, también pueden representar riesgos para la salud dependiendo de su concentración.

Un desafío ambiental y social

El aumento de la población, la expansión de actividades productivas y la falta de infraestructura adecuada generan una presión creciente sobre el recurso. En zonas áridas o con disponibilidad limitada, la competencia por el uso del agua ya es un problema concreto.

En este contexto, especialistas coinciden en que la gestión eficiente del agua y la reducción de la contaminación serán claves para enfrentar uno de los desafíos más importantes del siglo XXI, con impacto tanto en Argentina como en el resto del mundo.