Sí: distanciados, con tapabocas, alcohol en gel, y guardando todas las precauciones debidas...pero, un día volvieron a abrir las puertas los bares de Rosario.
Después de más de dos meses de inactividad, estos clásicos espacios de encuentro recuperan, poco a poco, su ritmo.
No será ya la vieja normalidad; la pandemia lo ha cambiado todo. Pero es un terreno ganado al estricto aislamiento que hoy muchos pudieron celebrar.