El 29 de marzo, en pleno semiconfinamiento, este individuo, de 20 años, regresaba en coche de un fiesta de cumpleaños en Aarhus (oeste), cuando los policías efectuaron un control de rutina.
Entonces grito "corona" y tosió sobre los agentes, que estaban a unos 50 cm. El hombre, que no tenía el covid-19, explicó después que actuó bajo los efectos del alcohol. Los policías lo detuvieron.
Absuelto en primera instancia, fue condenado en apelación a tres meses de cárcel, una pena que luego se reforzó por unas nuevas disposiciones legales, según el Tribunal Supremo.
"El artículo 119, párrafo 1, incluye a la vez la violencia y las otras formas de agresión física mencionadas en el código penal, párrafo 244 (sobre la violencia) y esta última disposición incluye la infección por coronavirus", afirmó el tribunal en un comunicado.
Fuente: AFP. Foto: ilustrativa