La colisión dejó un saldo de al menos 21 víctimas fatales, entre ellas el propio maquinista de uno de los trenes afectados. Además, se registraron 170 personas con heridas leves, 75 de ellas hospitalizadas y 15 en estado grave.
La tragedia conmueve a toda la comunidad y a las autoridades, que trabajan para esclarecer las causas de este siniestro. Óscar Puente, ministro de transporte de España, dijo que “no se puede asegurar que no haya más muertos” y además aseguro que es un accidente “tremendamente extraño”, ya que los vagones eran nuevos y el tramo del descarrilamiento había sido reparado recientemente con una inversión millonaria.
¿Cómo fue el accidente?
A las 18.40, el tren de la compañía Iryo partió desde Málaga con destino a Puerta de Atocha en Madrid. Sin embargo, a las 19.39, justo cuando cruzaba la localidad de Adamuz, ocurrió un accidente. Los últimos vagones, del sexto al octavo, se salieron de las vías y quedaron cruzados en el camino, justo en las vías del tren Alvia que iba en dirección a Huelva. En ese momento, el tren de Madrid circulaba a unos 200 kilómetros por hora.
El impacto fue tan fuerte que el tren de Iryo provocó que el Alvia se saliera de la vía y cayera por un terraplén de aproximadamente cinco o seis metros de altura, según informaron las fuentes oficiales.
El maquinista, de tan solo 27 años, es una de las víctimas del choque frontal y perdió la vida en el acto. Fuentes de la investigación informan de que todos los heridos graves han sido ya desplazados a los hospitales movilizados.