Ayer, los dos acusados de haber asesinado a las mendocinas en la localidad ecuatoriana de Montañita, Aurelio “El Rojo" Rodríguez y Alberto Segundo Mina Ponce, negaron este martes ser los autores del doble crimen y este miércoles se dará a conocer el veredicto del juicio oral por el caso.
Sin embargo, Mina Ponce admitió "haber colaborado y no haber avisado" sobre los homicidios de las jóvenes de 22 y 21 años, que según su testimonio fueron cometidos por otras personas.
Según las fuentes, el primero en declarar frente a los jueces fue Mina Ponce, quien relató que las chicas le dijeron que les habían robado, por lo que les ofreció llevarlas a su casa y regresó a su trabajo de seguridad de la comuna.
Luego que el acusado volvió a descansar a su vivienda, el acusado indicó que recibió un golpe en la cabeza y vio a las jóvenes tiradas en el piso.
De acuerdo a su testimonio, Mina Ponce acusó al "Chamo" - un presunto narco que ya fue investigado y quedó desvinculado del caso- de apuntarlo con un arma de fuego, mientras que otras personas comenzaron a embalar los cuerpos. El imputado aseguró que ese hombre lo amenazó y lo obligó a trasladar los cadáveres en el triciclo para después descartarlos.
Por último, Mina Ponce admitió ser "culpable de haber colaborado" en el doble crimen pero aclaró que "nunca" hizo nada contra las víctimas, tras lo cual pidió "perdón" a sus familiares.
En tanto, "El Rojo" declaró que le solicitó al custodio de Montañita que ayudara a las chicas y que luego que éste le entregó las llaves de su casa tomaron un taxi hasta ese lugar.
Según Rodríguez, tras dejarlas en el inmueble, se retiró en un coche de alquiler y al otro día Mina Ponce le contó que se habían ido. El sospechoso de haber sido coautor del doble homicidio también pidió "perdón" a las familias y dijo que sólo quiso "ayudarlas".
Durante el juicio oral, la médica forense Linda Mena declaró que "Majo" se resistió, fue asesinada de un golpe en el cráneo y tenía lesiones de intento de abuso sexual, mientras que Marina recibió seis puñaladas en el cuello, una de las cuales le rompió la médula, y tenía signos de haber sido maniatada.
Los cuerpos de Marina y María José fueron encontrados envueltos en plástico y con cinta de embalar en una zona de vegetación próxima a las playas de Montañita, a unos 200 kilómetros de Guayaquil, en Ecuador, el jueves 25 y el sábado 27 de febrero, respectivamente.
(Fuente: Télam)
17/08/2016