Un duro informe de la ONU advierte que en Somalía miles de niños pueden morir a causa del hambre

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Somalía ya hay 363.000 niños que sufren de desnutrición por la sequía, de los cuales, detalló la Cruz Roja, 70.000 son casos agudos.


07 mar, 2017 15:41
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Internacionales: Un duro informe de la ONU advierte que en Somalía miles de niños pueden morir a causa del hambre

La Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU (OCHA), alertó sobre los riesgos de vida de miles de niños en Somalía y detallo que los 70.000 casos agudos necesitan alimentación terapéutica para mantenerse vivos, señala el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

El secretario general de la ONU, António Guterres, se encuentra en Somalia, adonde ha llegado en una visita de emergencia para evaluar con las autoridades y los organismos humanitarios el impacto de la sequía, que se extiende a Etiopía y al norte de Kenia.

Hambre en Somalia

En ese país, un millón de niños menores de cinco años pueden sufrir malnutrición aguda si la situación de hambre, agravada por el aumento de enfermedades relacionadas con la sequía, como diarrea aguda y cólera, no se revierte.

Las últimas evaluaciones indican que 6,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, de las cuales 3 millones no pueden cubrir sus necesidades alimentarias diarias.

Empeora la sequía, fracasan las cosechas y crecen los temores de hambruna, mientras crece alarmantemente la cantidad de niños desnutridos, denunció por su parte el CICR, que señaló que la infancia es la primera víctima en estos dramas.

En las zonas más afectadas por la sequía, los cultivos están totalmente aniquilados y todo el ganado ha muerto, lo que ha forzado a las comunidades a vender sus pertenencias y a prestarse dinero para poder comprar algo de comer. Esto también ha empujado a mucha gente a desplazarse a la capital, Mogadiscio, en busca de ayuda.

La Cruz Roja sostiene dos de los pocos centros médicos de Somalia meridional y central en los que los niños desnutridos encuentran tratamiento y estabilizan su salud, el Centro de Estabilización Sanitaria del Hospital General de Kismayo, y el de Baidoa.

Los niños, según explica el informe, son un indicador clave de la gravedad de la falta de comida, especialmente en el caso de los menores de cinco años. Dado que consumen mucha más energía por kilo de peso, necesitan comer con mayor frecuencia que los adultos. El centro permite seguir la evolución del peso de los niños que recibe.

Abdirahman Bakar Ali, de diez meses, ingresó al centro en enero, desnutrido y con sarampión. Si bien mejoró mucho y pudo ser devuelto a su familia rápidamente, su madre, Sahra Osman, que tiene otros nueve hijos, está angustiada por la sequía. "Trabajamos en la granja", explica, "pero todo está demasiado seco", y agrega: "Los padres comen la comida que dejan sus niños. Si no nos queda nada, dormimos. Somos grandes, podemos aguantar. Pero los niños chiquitos no pueden".

En el centro, los chicos reciben un programa de alimentación terapéutica y cuando es necesario son internados en una unidad de terapia intensiva: niños que ni siquiera tienen fuerzas para comer, atáxicos, inapetentes, que reciben leche por un tubo nasal.

Seis millones de personas necesitan también ayuda alimentaria en Somalía, y 2,7 millones en Kenia. Para cubrir estas necesidades a lo largo de este año, la ONU requiere un total de 2.000 millones de dólares, señalan.

(Fuente: Télam)

07/03/2017