Un rosarino entre el horror de la guerra y la ilusión de sobrevivir con su familia

Adrián vive hace dos años en Donetsk con su esposa e hija. Mientras se refugian en el sótano de los bombardeos rusos, juntos planean cruzar toda Ucrania para llegar a la frontera con Polonia y salvar sus vidas.


04 mar, 2022 19:14
Un rosarino entre el horror de la guerra y la ilusión de sobrevivir con su familia | Internacionales
Internacionales: Un rosarino entre el horror de la guerra y la ilusión de sobrevivir con su familia

Adrián Sayago nació en Rosario y vive desde hace dos años con su esposa Larysa y su hija Ludmila en Donetsk, ciudad industrial situada en el este de Ucrania. “Estamos a 30 kilómetros de los bombardeos. Somos la única familia argentina que se encuentra en esta zona de conflicto. No podemos salir porque están todas las carreteras bloqueadas y hay desabastecimiento de combustible”, expresó el rosarino en diálogo con Telefe Rosario, sobre el contexto de guerra tras la invasión de tropas rusas.

Rosarino de zona sur e hincha de Central, vivió más de 20 años en San Martín al 3200. Hasta que Rusia le declaró la guerra a Ucrania, dedicaba sus días a trabajar como contratista en el rubro de la construcción, mientras que su esposa tenía un comercio de venta de artículos de lencería. Adrián y su familia transcurren las noches bajo los sobresaltos de las bombas que caen cerquita de donde viven, que los obliga a refugiarse durante horas en el sótano de la casa.

En medio del caos y de la desolación, planifican hacer casi 1200 kilómetros para emigrar a Polonia y sobrevivir a la guerra. “No podemos planear nada más allá de mañana. Arrancaremos de cero. Con un poco de plata para el viaje y después a ponernos a trabajar en Polonia. Algún día volveremos a casa; siempre y cuando no le tiren una bomba. Lo material se recupera. Acá lo importante es salvar nuestras vidas”, confió Adrián.

Como tantos otros extranjeros y ucranianos que huyen de la guerra, esperan que habiliten corredores seguros. “La idea es que viajemos en tren hacia Lviv y desde allí crucemos a Polonia. Ya hemos hecho contacto con la Embajada Argentina, para que nos manden un vehículo y crucemos la frontera. Aunque tenemos gente conocida, aún no sabemos adónde iremos a parar. Lo importante es irnos de Ucrania”, señaló el rosarino.

Adrián sale a la calle exclusivamente para comprar algo de alimentos. “Anoche lo pasamos jodido porque explotó una bomba cerca y tuvimos que meternos dos horas en el sótano, hasta que se calmó el bombardeo y pudimos volver a dormir. Con un bolsito nos iremos. Perderemos todo hasta que algún día podamos volver”, insistió.

No es la primera vez que le toca huir de Ucrania por un conflicto bélico. “También estábamos viviendo aquí en 2014 y volvimos a fines de 2019. Ludmila, la hija de Adrián, nació en Argentina pero tiene doble nacionalidad. “Habla ruso, ucraniano y castellano. En casa hablamos en español”, indicó.

Su esposa Larysa vivió 23 años en Argentina. “Habla muy bien en español, toma mate y le encanta el país. Es más argentina que yo (se ríe). Ella aquí tiene una enorme familia, que por la guerra se están desparramando por distintos países”, lamentó Adrián.

El rosarino reconoció que tienen que cruzar casi todo a lo ancho del país para acceder a la frontera oeste de Ucrania. “Está bravo pero confío en que lo vamos a lograr. Tendremos un viaje 809 kilómetros más otro de 200 kilómetros para llegar a Lviv. Y de ahí un viaje de 120 kilómetros hasta Polonia”.

Mientras tanto, Adrián se escribe por redes sociales y whatsapp con sus amigos de la infancia en Rosario. “Me escriben todos los días y están muy preocupados por la guerra. Tenemos que salvar nuestras vidas”, concluyó el rosarino.