En repudio a los hechos de inseguridad que vienen sucediendo en el Hospital de niños Víctor J. Vilela, los delegados de la institución decidieron hacer un abrazo solidario.
Los trabajadores de la salud creen que se sobrepasó un límite ético al robar los caños de cobre que abastecen con oxígeno los respiradores, ya que esto trajo como consecuencia que los médicos tengan que hacer manualmente durante dos horas el procedimiento de bolseo en los pacientes.