Los desvalijamientos de barberías y peluquerías son noticia de casi todos los días, un rubro que ha crecido a la par de las modas. Los locales son blanco de robos que dejan desolados a sus propietarios ya que los botines de robo son las herramientas con las que ellos trabajan, productos importados hoy muy caros de reponer.
Desde la Cámara de Titulares de Peluquería y afines de Rosario (Catistar) contabilizan tres o cuatro robos por semana. "Tengo colegas que les han desvalijado y les sacan instrumentos difíciles de reponer por su costo, producto de la crisis económica que atraviesa el país", dijo Enzo Sagasti, integrante de la cámara. Estos elementos cuestan desde $ 50 mil y algunos llegan al millón.
Algunos peluqueros no pueden volver a abrir su negocio y hubo un caso, conocido hace unas semanas, en las que los vecinos y clientes colaboraron para la adquisición de estas valiosas herramientas.
Lo robado luego es vendido en el mercado negro, son ofrecidos a otras peluquerías o publicados en Marketplace o en otras redes sociales, a precios insólitos.
Los últimos robos ocurrieron en barrios de la ciudad con la misma modalidad: ingresan cuando está cerrado y se apoderan de secadores de pelo, máquinas cortadoras, tijeras.
Desde Catistar iniciaron una campaña contra la compra y venta de herramientas peluquerías robadas: "Lo que vos comprás barato a otro le costó caro", dicen en una publicación en redes, recomendando no comprar productos de dudosa procedencia, y solo hacerlos en vendedores y tiendas autorizadas.
Ante los acontecimientos de las últimas semanas en lo que parece ser una nueva ola de robos a peluquerías y barberías, recomendamos como siempre extremar las medidas de seguridad en los salones, estar atentos y denunciar si tenemos conocimiento de venta de herramientas robadas. pic.twitter.com/09ObHutSA2
— ca.ti.s.p.a.r. (@catispar) April 10, 2024