El Centro de Salud "Pablo VI" de barrio Larrea fue desvalijado durante la madrugada. Entraron por un pequeño hueco de un viejo aire acondicionado y por ese mismo sitio sacaron todo lo que pudieron, fundamentalmente electrodomésticos y computadoras.
El dispensario ya venía sufriendo robo de cables, pero esta vez el botín que se llevaron fue mucho más grande. Desde la provincia ya avisaron que repondrán lo robado y los profesionales de la salud esperan que sea cuanto antes, ya que faltan elementos indispensables para el normal funcionamiento del efector.
El Centro de Salud "Pablo VI", como todos los centros barriales, están pensados para brindar atención primaria, de cercanía, a las personas más vulnerables y las que no se pueden trasladar a un hospital.
Robarle a un centro de salud es robarle a la gente que más lo necesita. Por eso, la bronca, la impotencia y la tristeza que sienten en el barrio.