La historia de India conmovió a miles de usuarios en redes sociales. La perra, de apenas un año y medio, fue llevada por su dueña a un pet shop de la zona sur para un baño de rutina. Sin embargo, cuando desde el local avisaron que ya podían pasar a retirarla, la respuesta fue inesperada: la mujer dijo que no iba a volver, que no podía seguir teniéndola y que confiaba en que allí sabrían qué hacer.
Ante el desconcierto y la angustia, los dueños del pet shop decidieron contar lo ocurrido en un video y pedir ayuda para encontrarle una familia. Explicaron que India estaba castrada, vacunada y en buen estado, pero que no podían hacerse cargo de ella de manera permanente. La publicación se viralizó rápidamente y generó una enorme respuesta solidaria.
Entre los mensajes apareció el de una familia que no dudó. Cami y Ezequiel se acercaron, la conocieron y en cuestión de minutos decidieron adoptarla. India llegó a su nuevo hogar y se adaptó rápidamente: es obediente, cariñosa, sabe caminar con correa y hasta convivir —con paciencia— con dos gatos de la casa.