Los Inquilinos Agrupados de la ciudad se congregaron en la Plaza Pringles en el primer miércoles del mes para repudiar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del gobierno nacional, la Ley Ómnibus y rechazar la derogación de la Ley de Alquileres y de esta manera, la posibilidad de que los contratos de alquiler de viviendas puedan hacerse en dólares.
"Significaría el retroceso más grande en materia de acceso a la vivienda en alquiler desde la recuperación de la democracia" asegura Sebastián Artola que milita por el derecho a la vivienda desde la organización. Y agrega: "Esta decisión pone a los inquilinos en una situación límite y crítica, por eso entendemos que hay que seguir estando en la calle, hay que hacer escuchar nuestra voz y exigir a los diputados nacionales y senadores que rechacen este DNU en el congreso y al poder judicial, que permita el amparo para que se declare la ilegalidad del decreto".