Se trataba de una bandada en particular que molestaba a los vecinos por el olor nauseabundo, y exceso de excremento en toda la cuadra, el posible contagio de enfermedades y el ruido estridente que producían con su canto cuando caía el sol.
Desde la Dirección de Vectores de la Municipalidad confirman que se erradicó trabajando con un repelente para aves totalmente orgánico que viene dando resultado desde hace tiempo, además de un trabajo de poda y escamonda.
Aunque no descartan la posibilidad que aparezca otra bandada en algún otro lugar.
Los estorninos son aves exóticas en la zona y poco a poco, debido a que no tienen depredadores, se han convertido en una invasión que preocupa a autoridades y expertos, porque causa serios daños al medioambiente.