Tras el anuncio de mejoras laborales realizado por el gobernador Maximiliano Pullaro, el Gobierno provincial monitoreó una rápida normalización del servicio y un refuerzo visible en la calle.
En Rosario, los registros de la Policía de Santa Fe marcaron números récord. Solo el viernes se realizaron más de 10.800 identificaciones de personas y vehículos, uno de los valores más altos del año. El jueves previo ya se había advertido una suba pronunciada, con más de 9.200 controles preventivos.
La tendencia se sostuvo el sábado, cuando se superó nuevamente el umbral de las diez mil identificaciones en una sola jornada. A eso se sumaron decenas de aprehensiones y actuaciones en el marco del artículo 10 bis de la Ley Orgánica Policial. El despliegue territorial alcanzó su punto máximo con alrededor de 260 móviles en circulación, entre patrulleros provinciales y unidades de fuerzas federales, además de binomios de caminantes apostados en sectores considerados estratégicos.

El domingo, si bien el número de controles descendió por la reasignación de recursos al operativo de seguridad del partido entre Rosario Central y Barracas Central, la presencia policial se mantuvo elevada.
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe destacaron que el escenario posterior al acuerdo salarial no solo permitió recuperar la operatividad habitual, sino que reforzó el control territorial, con mayor protagonismo de la estructura provincial y coordinación con fuerzas federales en corredores críticos.