A diferencia de el ritmo vertiginoso propio de la Plaza Sarmiento en día de semana, este martes las esquinas de Corrientes y San Luis, unas de las más céntricas de la ciudad, estaban casi deshabitadas. El paro de colectivos, tras los cuatro ataques a diferentes líneas que se vivieron anoche, la situación generalizada de violencia y amenazas que atraviesa la ciudad sumado al paro docenten generaron un clima diferente y desolado. El Noticiero de La Gente preguntó a comerciantes de calle San Luis como afecta a la realidad cotidiana esta situación.
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