Un hecho que vulneró la tranquilidad de las aulas en Venado Tuerto llegó a una resolución judicial. Un docente rosarino de 47 años admitió su responsabilidad en el acoso sexual a una alumna de 21 años y, mediante un acuerdo de "probation", evitó enfrentar un juicio oral. El episodio ocurrió en julio pasado, en pleno examen, cuando el hombre aprovechó su posición de autoridad para incomodar a la joven con preguntas inapropiadas y un beso no consentido tras cerrar la puerta del salón.
La fiscal Mayra Vuletic calificó la conducta como una contravención por acoso sexual. Según el relato de la víctima, el docente comenzó con insinuaciones verbales sobre si ella se sentiría insegura ante un avance suyo, para luego acortar distancias físicas de manera intimidante. Estas situaciones, lejos de quedar en el ámbito privado de la institución, escalaron a la justicia penal para marcar un límite claro sobre el respeto en los espacios educativos.
El acuerdo, homologado por el juez Leandro Martín, establece que el hombre deberá cumplir estrictas reglas de conducta durante los próximos 12 meses. Entre las medidas más destacadas se encuentra la inhabilitación para ejercer la docencia mientras dure la suspensión del juicio, la prohibición absoluta de acercarse o contactar a la víctima y su familia, y la obligación de presentarse mensualmente ante las autoridades para certificar su paradero.
Además del cumplimiento de estas pautas, la resolución incluye una dimensión reparatoria. El imputado deberá pagar una multa de 1.200.000 pesos y realizar un aporte económico de 100 mil pesos destinado al Hogar San José de Venado Tuerto. De esta manera, el proceso busca no solo sancionar la falta, sino también ofrecer una respuesta concreta a la comunidad frente a un comportamiento que rompió el vínculo de confianza entre docente y alumno.