30 ene, 2026
El club, que durante mucho tiempo estuvo abandonado, vuelve a abrir sus puertas con el objetivo de ofrecer un lugar seguro donde los chicos puedan entrenar, jugar al fútbol, compartir y alejarse de la calle. Sin embargo, quienes impulsan esta iniciativa advierten que el estado del predio es muy precario y que necesitan colaboración para poder sostener las actividades.
Actualmente solicitan pelotas, pecheras, conos, redes, materiales deportivos, pintura y elementos de mantenimiento. También necesitan reparar la iluminación, reemplazar cables en mal estado y conseguir equipamiento básico para el funcionamiento del lugar.
“Lo que queremos es sacar este club adelante para que los chicos vuelvan a tener su lugar, donde puedan entrenar, divertirse y soñar”, explicaron desde la organización vecinal. Señalaron además que, al momento de reabrir, se encontraron con un club prácticamente vacío, sin pelotas ni materiales básicos para entrenar.
La reapertura surgió ante una realidad preocupante: la falta de espacios de contención para los más chicos. “Nos dimos cuenta de que había muchos chicos en la calle y decidimos organizarnos para que el club vuelva a funcionar”, relató Diego, profesor del club.