El arzobispo de Rosario se refirió ayer al debate del aborto en el marco de la celebración de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo. Pidió a los senadores que rechacen la ley de interrupción voluntaria del embarazo que garantiza el aborto libre, seguro y gratuito.
Su posición ya era conocida y la sostuvo durante su tradicional discurso del siete de agosto. Considero el debate "un retroceso como sociedad” y exigió "la necesidad de salvar las dos vidas”.
A pesar de la celebración religiosa pudieron verse una gran cantidad de pañuelos blancos, pero no hubo gran presencia de pañuelos celestes, que representan a quienes se encuentran en contra de la ley.
08/08/2018