Juan Carlos, de 62 años, es la víctima más perjudicada por la explosión del laboratorio Apolo, en calle Alem al 2900.
El 55 por ciento de su cuerpo resultó quemado producto del siniestro que destruyó su casa, donde se encontraban también su mujer y sus hijos.
Además, tiene fracturas en distintas partes del cuerpo y compromiso pulmonar como consecuencia del aplastamiento.
30/06/2016