La calesita de la plaza San José de Funes es noticia porque su dueño, quien heredó el juego de su abuelo y de su padre, decidió vender los caballitos de madera del carrusel para poder subsistir. Por la cuarentena no pudo seguir trabajando y la crisis golpeó a su puerta.
"Decidí venderlos porque no tenía más recursos. Era la única opción que tenía para no cerrarla", contó Sergio a Telefe Noticias.
El hombre reclama a las autoridades poder volver a trabajar. "Santa Fe está en fase cinco, está todo abierto. Con un protocolo se puede trabajar tranquilamente", aseguró.
