En Rosario, apenas un 20 por ciento de los hoteles habilitados están abiertos, aunque funcionan con apenas un 10 por ciento de ocupación.
Desde el sector denuncian que la situación que atraviesan por las restricciones impuestas a partir de la pandemia de Covid-19 es delicada y no llegan siquiera a cubrir gastos.
Si bien tienen protocolos aprobados para abrir en determinados casos, a veces no es conveniente poner a funcionar toda la estructura edilicia y los recursos para una ocupación tan limitada.