Meses después de conmover a miles de personas con un video en redes sociales donde expresaba su deseo de tener una familia, Nata volvió a aparecer públicamente para contar que fue adoptado y que hoy atraviesa una nueva etapa de su vida acompañado y contenido.
El adolescente santafesino publicó un mensaje grabado donde agradeció el impacto que tuvo aquella convocatoria difundida a fines de 2025. “Hoy estoy con una familia que me ama y me quiere”, expresó emocionado, luego de recordar que nunca imaginó la repercusión que alcanzaría su historia.
La convocatoria pública generó una respuesta inédita: más de 700 familias de distintos puntos del país se postularon para adoptarlo.
Lejos de quedarse solo con su historia personal, Nata aprovechó el alcance del video para visibilizar la situación de cientos de chicos y adolescentes que aún viven en hogares esperando una familia. “Hay una esperanza, no pierdan la esperanza”, sostuvo en uno de los fragmentos más conmovedores del mensaje.
También pidió que la sociedad continúe difundiendo este tipo de historias y alentó a más familias a iniciar procesos de adopción. “No importa la edad, lo que importa viene de acá”, dijo señalando el corazón.
La abogada del adolescente, Paola Scicchitani, explicó que el proceso avanzó rápidamente luego de la viralización del caso. Según detalló, desde enero comenzaron a trabajar los organismos vinculados a la adopción en la selección de las familias postulantes y, tras varios meses de evaluación, finalmente Nata pudo integrarse a un nuevo hogar.
La letrada destacó además el trabajo coordinado entre la justicia, el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUAGA) y los equipos interdisciplinarios que participaron del proceso. También remarcó que el caso marcó un precedente en Santa Fe y aceleró cambios en el sistema de inscripción para familias adoptantes.
Scicchitani comentó que con el paso del tiempo generó un vínculo muy cercano con el adolescente y celebró que hoy pueda vivir en un entorno de cuidado y contención.
Además, señaló que el caso de Nata ayudó a derribar prejuicios sobre la adopción de adolescentes y volvió a poner en discusión la necesidad de agilizar los procesos para garantizar el derecho de niños y jóvenes a crecer en una familia.