Ante la imposibilidad de robar los rodados por el sistema de seguridad que los caracteriza, los delincuentes optan por romperlos o llevarse algunas piezas sueltas.
Esas partes, sin embargo, no tienen luego ningún valor comercial ya que fueron diseñadas especialmente para ser utilizadas en estas unidades.
Desde el Ente de la Movilidad aseguran que se trata de casos aislados y que los daños ocasionados no se comparan con el cuidado que a diario hacen los miles de usuarios que acceden al sistema Mi bici tu bici.