Carlos García, el gasista que actuó en el edificio el día de la tragedia, fue el único condenado por el delito de estrago culposo agravado en el juicio por la explosión del 6 de agosto de 2013, en la que 22 personas perdieron la vida.
Los otros diez imputados de la causa fueron absueltos ayer por el Tribunal integrado por los jueces Marcela Canavesio, Carlos Leiva y Rodolfo Zvala.